Comer compulsivamente

¿Comes por hambre o por estrés?

A todos nos ha pasado alguna vez que buscamos en la comida un refugio para calmar cierta angustia. Y si bien comer puede darnos un alivio temporal, nunca elimina nuestras penas y casi siempre nos genera arrepentimiento y libras de más. A continuación, algunos consejos para identificar y combatir esta situación.

Reconoce los síntomas

Si te identificas con una de las siguientes situaciones, pudiese ser que estés comiendo compulsivamente:

  • Comes más de un plato de comida o golosinas sin parar, y luego te arrepientes.
  • Lo único que te anima es la comida.
  • Cualquier situación estresante te invita a comer.
  • Comes incluso cuando no tienes hambre.
  • Sientes una desesperación inesperada por comer.

Comer por hambre vs. Comer de acuerdo a tus emociones.

Cuando tienes hambre, normalmente tu cuerpo te avisa que es hora de alimentarlo. Esta sensación aumenta poco a poco y desaparece una vez que ingieres alimentos. Por el contrario, comer de acuerdo a tus emociones, aparece de repente y te urge a comer alimentos poco nutritivos como dulces, papitas o lo primero que encuentres.

¿Cómo aliviar esta urgencia?

  • Admítela: El primer paso es aceptar que tienes esta debilidad. En lugar de sentirte culpable, analiza qué situación, lugar o motivo es el que te provoca comer compulsivamente. Antes de abrir el refrigerador, espera unos minutos para revisar por qué te sientes mal. Aunque termines comiendo de más, esta reflexión te ayudará la próxima vez a entender y evitar la causa.
  • Remplázala: La próxima vez que estés molesto o angustiado, busca otras alternativas para recuperar la calma. Sal a caminar, llama a un amigo para ir al cine o reírte, lee un libro en la biblioteca, ponte a bailar en casa, ve al gimnasio, ve a la peluquería o incluso, toma una siesta. A la larga, cualquiera de estas opciones te hará sentir mil veces mejor que comer en exceso.
  • Toma agua: Muchas veces el cuerpo confunde la deshidratación con hambre. Toma por lo menos 8 vasos de agua durante el día. Y antes de caer en la tentación de consumir un alimento poco saludable, sírvete primero un buen vaso de agua. Al terminar de tomarla, lo más probable es que ya no te provoque tanto comer. Aprovecha, aléjate de la cocina y ocúpate en otra cosa.
  • Respétate: Si caes en la tentación de comer compulsivamente, no te juzgues. Frente a un espejo, repítete que eres una persona maravillosa y con una gran fuerza de voluntad. Empieza de cero, con la frente en alto.
  • Pide ayuda: Cuéntale a un amigo o familiar que necesitas de su ayuda para buscar un profesional que sepa de este tema, o averigua si existen grupos de apoyo en tu ciudad. Recuerda que no eres la única persona que está pasando por esto, y tienes derecho a mejorar tu vida. ¡Sigue adelante, que vales mucho!