La transformación empieza por ti.

En nuestra vida diaria hay muchas cosas que nos gustaría cambiar. Soñamos vivir en la ciudad perfecta, que todo funcione y que todos piensen como nosotros. Lo cierto es que la única persona a quien puedes mejorar es a ti mismo. Así que, en lugar de quejarte por el mundo exterior, empieza por revisar qué puedes transformar en ti, y decídete a dar el primer paso, probando las siguientes ideas.

  • Identifica qué es lo que quieres mejorar: Anótalo en un papel, no lo tengas solamente en la cabeza. Algunos ejemplos: hacer ejercicio, alimentarte mejor, tener más tiempo para tu familia. Junto a cada punto, escribe las acciones que vas a tomar para lograrlo. Si quieres hacer más ejercicio, escribe qué tipo de actividad, el lugar y las horas y días en los que te comprometes a hacerlo.
  • Toma el mando: No dependas de los demás para cambiar. No te excuses con las situaciones que te ha tocado vivir ni le eches la culpa a tu familia por tu manera de ser. Ya eres adulto y, por lo tanto, responsable de tu vida.
  • Empieza hoy: No esperes hasta el Año Nuevo para empezar. No permitas que tu mente te chantajee diciendo que mañana, que puede esperar, o que estás cansado. Recuerda que el protagonista de esta historia eres tú y mereces un trayecto feliz.
  • Inicia con calma y determinación: Esto es muy importante. Si por ejemplo, decidiste ejercitarte, hazlo gradualmente, pero con constancia. No vayas a salir y correr tres millas el primer día, cuando ni siquiera has caminado. Tanto las exageraciones como el desgano pueden opacar las buenas iniciativas.
  • Observa tus palabras: Evita las frases negativas como “No puedo”, “Siempre voy a ser así” o “No tengo tiempo”. Recuerda que tu mente cree todo lo que dices. Si dices “no puedo bajar de peso”, ten la seguridad de que será más difícil lograrlo. En su lugar, cámbialo a “Estoy consiguiendo mi peso ideal” o “Merezco un cuerpo sano”.
  • Busca lo positivo: Cuando estés en el proceso, rodéate de gente que te motive a seguir con tu objetivo. Posiblemente encontrarás a algunos que querrán detenerte o convencerte de permanecer con los mismos hábitos, pero no los dejes. Lee historias o ve películas de otras personas que han logrado grandes transformaciones, como la que tú vas a conseguir.
  • Agradece: Cada día, dedica unos minutos a revisar las cosas buenas que está trayendo esa transformación. Si sientes que tienes más energía, más tiempo, mejores relaciones, da las gracias y siéntete orgulloso por tus logros.

 “Son tus decisiones, no tus condiciones, las que determinan tu destino”. -Tony Robbisn