Dieta sin gluten.

Más allá de una moda.

Cada vez escuchamos más sobre diferentes regímenes alimenticios. Uno de ellos es la dieta sin gluten. Y si bien puede parecer una moda o capricho, hay quienes deben adaptarse a este tipo de alimentación por cuestiones médicas. A continuación, detallamos algunos datos sobre el gluten y sus posibles efectos en la salud.

¿Qué es el gluten y en dónde se encuentra?

El gluten es una proteína natural que se encuentra en el trigo, la cebada y el centeno, al igual que en otros cereales que son de menor consumo como la espelta y el triticale —un híbrido de trigo y centeno—. Algunos cereales, como la avena, pueden tener cierta cantidad de gluten si son procesados en una fábrica junto con aquellos cereales que originalmente lo contienen. Una de las funciones del gluten es dar elasticidad y consistencia a productos como el pan y la pasta. 

¿Cuáles son las enfermedades o condiciones asociadas con el consumo de gluten?

Existe una amplia gama de reacciones al consumir gluten. Entre las más conocidas están:

– Enfermedad celíaca (celiaquía): Se trata de un desorden autoinmune y hereditario, en el que las personas no pueden ingerir alimentos con gluten, puesto que hacerlo ataca su intestino delgado. Al desgastarse el intestino, se afecta la absorción de nutrientes. Actualmente, el único tratamiento disponible para quienes padecen esta enfermedad es una dieta estricta sin gluten. El diagnóstico es realizado por un especialista e incluye una serie de exámenes y estudios. Si no se trata, la celiaquía puede eventualmente causar serias enfermedades como anemia, osteoporosis, infertilidad, deficiencia de vitaminas, desórdenes nerviosos, e incluso ciertos tipos de cáncer (1).

– Sensibilidad no celíaca al gluten: Se presenta en personas que cuentan con algunos síntomas de la enfermedad celíaca, a pesar de tener un resultado negativo después de hacerse las pruebas de dicha enfermedad. La recomendación para aliviar los síntomas es eliminar los alimentos con gluten de la dieta. Este tipo de sensibilidad también se conoce como “intolerancia al gluten”.

– Dermatitis herpetiformis: Es una reacción en la piel, como un tipo de sarpullido o erupción parecida a la del herpes, y ocurre luego de comer un alimento con gluten. En algunos casos, quienes padecen este tipo de dermatitis corren el riesgo de tener las mismas complicaciones que las personas con enfermedad celíaca. En otros, puede ser que obtengan resultados negativos al hacerse las pruebas de dicha enfermedad. Los síntomas usualmente desaparecen con una dieta libre de gluten.

¿Cuáles son los síntomas?

Luego de comer alimentos que contienen gluten, las personas que son sensibles a esta proteína suelen sentir diferentes molestias, incluyendo:

  • Diarrea crónica.
  • Constipación o estreñimiento.
  • Vómito.
  • Hinchazón y dolores abdominales.
  • Gas.
  • Acidez.
  • Erupciones en la piel.
  • Fatiga.

¿Quiénes pueden ser intolerantes al gluten?

De acuerdo a las investigaciones médicas, se estima que 18 millones de estadounidenses tienen algún tipo de sensibilidad al gluten. Adicionalmente, 1 de cada 100 personas padece la enfermedad celíaca (1)(2).

El grupo más propenso a esta sensibilidad son las personas de descendencia europea, y puede afectar tanto a niños como adultos.

Y si eres sensible al gluten, ¿qué puedes hacer?

  • Primero que todo: Si sospechas que tienes sensibilidad al gluten, es importante que lo consultes con tu médico. Recuerda que mientras más pronto te hagas un chequeo completo, más pronto sabrás cómo cuidar tu salud.
  • Cambiar tu dieta: Inicialmente puede ser difícil modificar tu alimentación. La buena noticia es que existe una infinidad de opciones con las que puedes reemplazar aquellas comidas que te causan molestias. Actualmente los supermercados, e incluso los restaurantes, ofrecen cientos de productos y platillos libres de gluten.

¿Qué puedes comer?

La lista de productos sin gluten es infinita. Aquí incluimos los principales:

  • Frutas.
  • Verduras.
  • Carnes rojas y de aves.
  • Pescados y mariscos.
  • Lácteos.
  • Frijoles.
  • Nueces.
  • Maíz.
  • Arroz.
  • Yuca.
  • Soya.
  • Papas.
  • Quinua.
  • Pastas, galletas y panes hechos con harinas y granos libres de esta proteína.

Al comprar alimentos procesados

  • Revisa los ingredientes: Cuando compres productos congelados, empaquetados o enlatados, asegúrate de verificar qué ingredientes han sido utilizados en su elaboración. Por ejemplo: Si compras carnes o pescados semi-preparados, fíjate que no sean empanizados o cubiertos con marinados o mezclas que pudiesen tener gluten. 
  • Busca la etiqueta “Gluten-Free”: Para estar 100% seguro de que un producto ha sido procesado sin gluten, o en una fábrica libre de gluten, asegúrate que el paquete tenga el logo de GF (Gluten Free).

Fuentes:

  • (2) https://www.beyondceliac.org