Simplifica tu vida

Cuando ellos caen bajo, tú mantente en alto.

Durante varios meses, los que vivimos en este país fuimos bombardeados con comerciales de la campaña presidencial. De todos los mensajes, me impactó mucho uno de la Primera Dama, Michelle Obama: “When they go low, we go high”. O en español, “Cuando ellos caen bajo, nosotros nos mantenemos en alto”. Más allá de la política, esta poderosa frase nos recuerda lo importante que es ser conscientes y conservar nuestra dignidad y serenidad en situaciones desequilibrantes, en lugar de acudir a bajezas, insultos, chismes o mentiras. ¿Pero cómo permanecer calmados cuando sentimos que nos invaden la paz? Prueba estas ideas.

  • Hazte inmune a las críticas. En tu vida encontrarás muchas personas que no estarán de acuerdo con lo que haces o dices. Usualmente los que te critican tienen sus propios miedos y frustraciones que no saben cómo controlar, así que se desahogan con alguien más. Ten en mente que lo que ellos dicen no es acerca de ti, no es tu verdad. No permitas que esas ideas destructivas cambien tu esencia, tu originalidad, tu felicidad. La pregunta clave: ¿Es esto realmente acerca de mí?
  • Evita responder con insultos. Cada vez que alguien dice algo que nos ofende, la primera reacción es regresar el insulto. Es como si fuera una competencia en la que gana el que lastima más al otro. ¿Alguna vez has analizado qué sacas con eso? ¿Has sentido cómo tu corazón empieza a latir como loco y tu cara se frunce automáticamente? Quizá reaccionar de la misma manera inicialmente te ayude a desahogar tu rabia, pero a la vez te desgasta tanto, te arrugas y desperdicias tu tiempo en cosas que no valen la pena. La pregunta clave: ¿Vale la pena desgastarme por esto?
  • Espera que pase, pero párate firme. Como una tempestad, las críticas y malos ratos pueden ser tan intensos que parecieran durar una eternidad. El secreto aquí es pararte firme, para que la tormenta no te desplome. En ciertas ocasiones, deberás expresar asertivamente tus inquietudes y puntos de vista. Otras veces, lo mejor será alejarte de quien te está juzgando, hasta poder recuperar la paz. La buena noticia es que incluso los comentarios más fuertes tienen su ciclo de duración. Una vez que se acaben, tu calma regresará como el sol radiante, y probablemente aprenderás una lección positiva que te ayudará a crecer como persona. La pregunta clave: ¿Qué puedo hacer en este momento para no hundirme en esta emoción?

Sé un modelo de paz. Recuerda que no vives aislado en este mundo. Probablemente tienes familia, hijos, gente que te ama y a quienes inspiras profundamente. Si tiendes a explotar cada vez que algo malo te ocurre, piensa que tus seres queridos te están viendo. Reflexiona si quieres que tus hijos o tu pareja sean personas que critiquen, insulten y hagan daño a otros, o prefieres que sean personas positivas que generen un cambio. La pregunta clave: ¿Qué reacción quisieran mis hijos/familia que yo tuviera ante esto?

Promueve charlas positivas. Si bien estamos inundados de noticias negativas y chismes de farándula, tenemos la libertad de escoger en qué nos queremos enfocar. En lugar de participar en conversaciones en donde el tema central es destruir a alguien, propón hablar de cosas positivas que construyan y generen una sonrisa, en lugar de odio. Comparte alguna anécdota de tus hijos, cómo ayudaste a alguien en el trabajo, qué sueños tienes. Es hora de cambiar el canal. Necesitamos más paz y amor en este mundo, y podemos generarlo con nuestras palabras cada día, en donde quiera que estemos. La pregunta clave: ¿Qué cosas positivas vale la pena compartir?