Cómo protegerte del cáncer de piel

Una guía práctica.

¿Sabías que el cáncer de piel es el tipo más común de cáncer en los Estados Unidos? ¿Quisieras hacer algo para prevenirlo? A continuación te compartimos información útil sobre este tipo de cáncer, y las recomendaciones que debes seguir para proteger tu piel y la de tu familia.

¿Qué es el cáncer de piel?

Es un tipo de cáncer que se produce cuando hay un crecimiento descontrolado de células anormales de la piel.

¿Cuál es la principal causa?

El cáncer de piel es provocado principalmente por las radiaciones ultravioleta (UV), de la luz del sol y las camas de bronceado. Sin embargo, puede producirse también por otros factores, incluso en zonas no expuestas al sol.

¿Cuáles son los tipos de cáncer de piel?

De acuerdo al Instituto Nacional de Cáncer de los Estados Unidos, los dos tipos de cáncer de piel más comunes son el de células basales y el de células escamosas; estos usualmente se forman en la cabeza, cara, cuello, manos y brazos. El melanoma es otro tipo de cáncer de piel; más riesgoso, pero menos frecuente.

¿Puede ser tratado?

La American Academy of Dermatology afirma que “con un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado, el cáncer de piel es una condición muy tratable; incluso el melanoma, el tipo más mortal de cáncer de piel”.

¿Quién puede sufrir de cáncer de piel?

Aunque las personas de piel clara tienen mayor riesgo, las de piel oscura también pueden padecerlo, y suelen ser diagnosticadas cuando el cáncer se encuentra más avanzado, lo cual dificulta el tratamiento. El cáncer de piel es más común en quienes pasan mucho tiempo bajo el sol, los mayores de 50 años o aquellos con historia familiar de este tipo de cáncer. Sin embargo, cualquiera puede padecerlo.

¿Cada cuánto tiempo debo examinarme?

La detección temprana es vital, por lo que se recomienda que todas las personas se hagan un autoexamen de cuerpo entero una vez al mes. También es importante visitar al dermatólogo una vez al año, o al notar alguna irregularidad durante el autoexamen.

¿Cómo me hago el autoexamen de la piel?

Un buen momento para hacerlo es después de ducharse, frente a un espejo de cuerpo completo y con luces brillantes que permitan ver bien. Se puede pedir ayuda a otra persona o usar un segundo espejo, para ver la parte posterior del cuerpo. Al hacerse este examen, MedlinePlus recomienda buscar: marcas nuevas en la piel (lunares, manchas, cambios en el color, protuberancias); lunares que han cambiado de tamaño, textura, color o forma; lunares o lesiones que no sanan o que continúan sangrando; lunares con bordes desiguales, diferencias en color o lados desiguales (asimetría); cualquier lunar o neoplasia que tenga una apariencia muy diferente a la de otras neoplasias cutáneas. Para ver ilustraciones paso a paso del autoexamen, visita en Internet.

¿Cómo puedo prevenirlo?

The Skin Cancer Foundation hace las siguientes recomendaciones para proteger la piel de los efectos dañinos del sol:

  1. Buscar la sombra, sobre todo, entre las 10 AM y las 4 PM.
  2. Evitar las quemaduras producidas por el sol.
  3. Evitar broncearse y las camas de bronceado UV.
  4. Cubrirse con ropa; usar también sobrero de ala ancha y lentes de sol con protección UV.
  5. Aplicarse todos los días crema solar de amplio espectro (UVA/UVB) con un factor de protección (SPF) igual o superior a 15. Al hacer actividades al aire libre, se debe usar una crema solar de amplio espectro, resistente al agua, con un SPF igual o superior a 30.
  6. Aplicar 1 onza/28 gramos (2 cucharadas) de crema solar por todo el cuerpo 30 minutos antes de salir. Volver a aplicar cada dos horas, después de nadar o de sudar mucho.
  7. Mantener a los recién nacidos alejados del sol. Las cremas solares solo pueden aplicarse a niños mayores de 6 meses.
  8. Examinar mensualmente la piel desde la cabeza hasta los pies.
  9. Acudir anualmente al doctor, para que realice un chequeo médico profesional de la piel.

Es falso que quienes tienen la piel más oscura no sufren de cáncer de piel. Las personas de todas las edades y colores deben tomar precauciones, tanto para evitar la enfermedad, como para ser diagnosticadas y tratadas a tiempo.