Descubre la misión de tu familia

Es común escuchar que las compañías y los equipos tengan una misión, ¿pero puede tu familia tener la suya? La respuesta es ¡sí! Una misión familiar los mantendrá enfocados hacia un norte compartido, y los ayudará a convertirse en el tipo de familia que desean ser. Sigue leyendo, y te diremos (paso a paso) cómo descubrir la misión de tu familia…

¿Qué es una misión familiar?

Una misión familiar es un resumen de los valores más importantes para una familia. Según el conocido autor Stephen R. Covey, tener una misión ayuda a identificar qué tipo de familia quieres ser, cuáles son los valores que deseas en tu  hogar y cómo quieres que sean tus relaciones.

¿Por qué es importante tener una misión familiar?

Definir una misión familiar sirve de guía y apoyo para todos los miembros de la familia, elimina la necesidad de “adivinar” cuáles son los valores que persiguen, y ayuda a ver con más claridad hacia dónde van, qué conductas deben evitar, y a qué desean dedicarle más tiempo juntos.

Pasos a seguir

  • Empieza por involucrar a toda la familia. Explícales qué es una misión familiar y por qué es importante que tengan una.
  • Busca ejemplos en Internet y compártelos con tu familia, o usa como referencia el incluido en este artículo. Invítalos a ir pensando qué les gustaría incluir en la de ustedes.
  • Programa una o varias reuniones en las que todo el grupo familiar esté presente.
  • Hazlo divertido. Si hay una actividad que les guste hacer en familia, puedes planificarla antes o después de la reunión. Ayudará a mantenerlos motivados.
  • Asegúrate de que el ambiente sea armonioso, ameno y respetuoso. Es importante que todos tengan oportunidades de opinar y ser escuchados.
  • Evita distracciones externas (teléfono, televisión, videojuegos, etc.).
  • Cuando se reúnan, haz preguntas que guíen la conversación (Ver “Preguntas guía”).
  • Toma nota de todas las ideas que vayan surgiendo (¡dejen fluir la creatividad!).
  • Después de que todos hayan opinado, escojan juntos las ideas y valores que consideren más importantes para su familia. Descubrirán una misión que los mantendrá unidos, alrededor de un norte común.
  • Escriban la misión de su familia, y manténganla en un lugar visible.
  • Úsenla como referencia constante.   

Nada está escrito en piedra

Las misiones no necesariamente se mantienen igual para toda la vida. Pueden evolucionar y cambiar, de la misma manera en que crecen los miembros de la familia. Anímate a revisar la misión, cada vez que lo consideren necesario.

Preguntas guía

Las siguientes preguntas, inspiradas en la página Web msb.franklincovey.com, te ayudarán a guiar la conversación, al momento de escribir la misión familiar. Puedes hacer las modificaciones que consideres necesarias.

  • Nuestra familia se siente feliz/plena cuando…
  • Trataremos de evitar momentos en los que…
  • Nos proponemos a compartir más tiempo haciendo nuestras actividades favoritas, incluyendo…
  • Para apoyarnos entre nosotros, nos aseguraremos de…
  • Para servir a nuestra comunidad, haremos…
  • Nuestras decisiones familiares estarán fundamentadas en…
  • Para renovarnos físicamente como familia, haremos las siguientes actividades…
  • Para renovarnos mentalmente como familia, haremos las siguientes actividades…
  • Para renovarnos socialmente como familia, haremos las siguientes actividades…
  • Para renovarnos espiritualmente como familia, haremos las siguientes actividades…
  • Deseamos ser percibidos como una familia…
  • Llenaremos nuestro hogar de…

Ejemplo de misión familiar

Cortas, largas, creativas o formales. No hay una regla única para escribir una misión familiar. El siguiente es tan solo un ejemplo, que pudiese servirte de referencia. Tu misión puede lucir totalmente diferente, pues será tan única como tu propia familia.

Nuestra misión

Nuestra familia valora el amor, la comunicación y la solidaridad. Somos un equipo unido: nos apoyamos, respetamos, escuchamos y ayudamos. Compartimos en la mesa por lo menos una vez al día, y salimos juntos a divertirnos durante los fines de semana. Contribuimos con la comunidad, donando alimentos y nuestro tiempo a personas sin hogar. Somos responsables de nuestros actos, aprendemos de las experiencias, y nos esforzamos por ser mejores seres humanos cada día. En nuestro hogar reina el amor, la armonía y la gratitud.”

Fuentes:

  • msb.franklincovey.com